EL EQUIPO DE PROTECCIÓN ES DE VITAL IMPORTANCIA PARA EL PERSONAL QUE PARTICIPA EN LA LUCHA CONTRA EL ÉBOLA

El raro virus del Ébola ha vuelto a desatar una nueva oleada mortal. Este último brote en la República Democrática del Congo es el peor de la historia del país: más de 400 personas han fallecido a causa de la epidemia desde agosto. Además de ser, evidentemente, una tragedia para sus víctimas, el virus supone una amenaza también para los profesionales sanitarios que atienden a estas víctimas. Por eso, ILC Dover ha dedicado tanto tiempo y recursos al desarrollo de equipos de protección eficaces para estos trabajadores.

La historia del ébola

El ébola tiene una larga y atroz historia. Descubierto por primera vez en 1976 cerca del río Ébola, en el Congo, el virus ha reaparecido de forma intermitente en países africanos desde entonces. Los científicos desconocen su origen, pero creen que se trata de una enfermedad de origen animal que se transmite a los seres humanos.

Una vacuna experimental está ayudando a las comunidades afectadas por el ébola, ya que más de 40 000 personas la han recibido. Los profesionales sanitarios también se están vacunando, pero el equipo de protección que utilizan puede ser igual de importante.

Equipo de protección para los profesionales sanitarios que luchan contra el ébola

Las directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) son claras: «Se recomienda a todo el personal sanitario que atienda a pacientes con ébola el uso de equipo de protección individual que cubra completamente la piel y la ropa y evite cualquier exposición de los ojos, la nariz y la boca, con el fin de reducir el riesgo de autocontaminación accidental».

Para protegerse contra el ébola, los CDC recomiendan a los profesionales sanitarios que utilicen equipos que les protejan de los patógenos transmitidos por el aire. Un respirador purificador de aire con motor (PAPR) de , que filtra los contaminantes del aire, es un ejemplo de ello. Los PAPR utilizan un ventilador alimentado por batería para suministrar aire limpio a través de una capucha holgada. Al aspirar aire a través del filtro, el ventilador elimina prácticamente cualquier dificultad para respirar. El flujo de aire sobre la cabeza y el rostro del usuario también puede proporcionar refrigeración en condiciones de trabajo calurosas o extenuantes, mientras que la presión positiva que se genera en la capucha mejora los niveles generales de protección.

ILC Dover ha creado el « Sentinel XL® HP », un sistema PAPR de alto rendimiento, para este fin concreto. El sistema está disponible con una capucha protectora completa con costuras selladas, un robusto sistema de ventilación que proporciona un flujo de aire constante, un conjunto de opciones exclusivas de baterías integradas —entre las que se incluye una que utiliza pilas D estándar— y filtros HEPA fáciles de colocar que cumplen con las normas de protección sanitaria. La capucha protectora cumple con los ensayos ASTM F 1670-14 y ASTM F 1671-13, exigidos por los CDC para proteger contra la penetración de sangre sintética y de patógenos transmitidos por la sangre. Este producto se ha diseñado en colaboración con las principales organizaciones sanitarias y es el resultado directo de las reuniones mantenidas con ellas para determinar sus necesidades específicas en materia de protección contra el ébola.

En un artículo de « » sobre el equipo de protección para los profesionales sanitarios , médicos de la Universidad Johns Hopkins y de la Universidad de Carolina del Norte destacan la importancia de que el equipo « proteja a quienes protegen » en la lucha contra el ébola: «Es absolutamente necesario mejorar la infraestructura sanitaria básica y garantizar un suministro adecuado de equipos de protección individual para evitar más infecciones innecesarias y la pérdida de vidas entre los heroicos profesionales sanitarios que se encuentran en primera línea de esta guerra».

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